CORNADA DE LOBO
Caja cajón
Tarjetas... chocolate del loro... es sólo calderilla, aunque el escándalo abreve en la fuente del oro... porque ¿qué son 15 millones de euros gastados en propinas opacas durante más de diez años comparados con los 25.000 millones que tuvieron que aportar los españoles para rescatar la gran estafa y retacar el cráter que formó el pedo explosivo de Cajamadrí ?... pero como los euros compactan la cifra acortando el delito, quizá dicho en pesetas se aprecie mejor el tamaño del desplume... calculadora al canto: con su tarjeta negra esos consejeros se gastaron 2.400.000.000... caramba, vista así, esa propina es un hostión que te riza los dientes, aunque más divertida es la cifra del rescate que pagó el Estado sabiendo que no es probable que se lo devuelvan (lo damos por perdido, dice el ministro): 4.150.000.000.000 de pelas... uf, marea esa procesión de ceros... ¡cuatro billones!... con b de boraz, balor y buebos.
Por orientarse: esta cantidad es cuatro veces más que el presupuesto anual de toda la administración del estado en los 70... ¡cuatro veces más!
Por concluir: ¿no parece más urgente y procedente empezar por pedir responsabilidades y devolución de lo estafado o prestado a quienes abrieron ese agujero antes que hocicarse en unas tarjetas que sólo son un piquito indicativo de lo corrupto del sistema o de los lujos y gustos horteras de los untados?... esos cuatro billones son lo urgente, lo demás acaba en teatro mediático y desimputación judicial... ya lo dijo el señor Secundino cuando le obligaron a regular su negocio y le enseñaron el primer libro de contabilidad... al ver encabezadas las páginas por el clásico debe y haber , exclamó furioso ¡¿cómo que debe haber, debe haber, debe haber?!... ¡¡¡tiene que estar!!!... lo dicho, ¿dónde está todo lo que «estaba» en esa caja?... o en las de por aquí... Sócrates quiere saber también si sabremos algún día cuántas tarjetas de esas se dieron en esta Cajaezpaña Cañí y en qué coños (también literalmente) las gastaban, pero teme que, muerta la vaca, estén los vaqueros recitando su ecuación: « esta Caja es a cajón lo que cojín es a equis... nos importa ya tres equis que nos cierren el grifón ».