Diario de León
Publicado por
MANUEL ALcÁNTARA
León

Creado:

Actualizado:

Hay que darles facilidades para que devuelvan lo que se llevaron sin la menor dificultad. Están arrepentidos y, algunos, lo suficientemente atritos y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria ha habilitado una cuenta corriente, que no deja de ser extraordinaria, en Bankia. Hacen cola los exconsejeros y exdirectivos que se aprestan a devolver lo gastado con las tarjetas opacas. Si formaran una cofradía se cargaban en pocas semanas a los penitentes de la Semana Santa que desfilan en fila india -»unos diez mil, indio más, indio menos»- detrás de las vírgenes con miriñaque y de los cristos lívidos y exangües. ¿Cuántos son los de las tarjetas? Lo más extraño es que todos quieran devolver a la vez lo que cada uno se llevó por su cuenta. Caja Madrid debiera prohibir las aglomeraciones y trazar un pasadizo especial para uso de los señores Rato, Blesa y Sánchez Barcoj. En las colas siempre hay carteristas y les pueden arrebatar con toda delicadeza parte de lo que presuntamente se llevaron con total impunidad.

El número de los arrepentidos es muy superior al de los sabios de Grecia, que según el gran Carlos García Gual, eran diez y no siete. Solo el prestigio del número hizo que excluyeran a los tres sabihondos que solo eran inferiores por muy poco a los primeros de la clase, encabezada por Tales de Mileto, que era astrónomo, filósofo y geómetra, además de estadista. Ya saben la manía del siete. Abarca lo mismo a los Niños de Écija que a los enanitos de Blancanieves.

A este linaje de birlongos, que dicen en el argot cheli, no hay forma de contarlos. Los palanquistas ya no llevan palanca y los llamados ‘cangrileros’ hace mucho que han delegado en otras personas respetables. Además, hasta los más ignorantes sabemos que restituir no se lleva. Es un juego de cierto riesgo que exige llevar muy bien las cuentas. Al que trinquen le piden que devuelva parte de lo robado. Solo una parte, para que luego pueda reemprender su carrera.

tracking