S ignos esperanzadores para la recuperación inmobiliaria
La construcción de viviendas parece haber dado un giro a su actividad en lo que va año tras tocar fondo en 2013. Es más, los especialistas auguran un cierre de año con cifras todavía más positivas que las del primer semestre en un sector que ahora confía en la rehabilitación y la edificación en bloque para apuntalar su recuperación. Indicadores como los visados de dirección de obra, solicitados a los colegios de arquitectos, reflejan un incremento del 12,6% en el primer semestre del año. Esa todavía casi imperceptible dinamización de la actividad supone el primer crecimiento sostenido de la crisis. Sin embargo, la llegada del ciclo expansivo tras dos recesiones consecutivas no evita que aún se mantenga casi congelada la construcción de viviendas, que alcanzó su mayor pujanza en los años 2006 y 2007 y que ahora intenta superar una crisis como jamás había conocido el sector.
Pero si bien Castilla y León se sitúa entre las comunidades autónomas del norte del país mejor dispuestas para recuperar la actividad inmobiliaria, hay notables diferencias entre provincias. Y en este sentido León no es precisamente unas de las más favorecidas. De hecho, la previsión es que su mercado no se normalizará a corto plazo por su situación económica y demográfica y, sobre todo, por el stock de vivienda nueva sin vender: en 2012 el parque disponible era de quince mil y todavía en estos momentos supera las nueve mil. Sin embargo, ese tímido y condicionado repunte de la actividad supone que sea el sector que más redujo su número de parados en la provincia. Confirmar que se alcanza el punto de inflexión es fundamental para una economía tan dependiente de esa actividad. El acceso al crédito y el descenso progresivo del esfuerzo que realizan los hogares para el pago de la hipoteca deberán contribuir de manera decisiva a la recuperación económica y laboral del sector.