EDITORIAL
EDITORIAL: Asturias da la espalda a León al frenar el plan para la nieve
El acuerdo para que León y Asturias pudiesen mejorar su oferta en los deportes de invierno para impulsar un mejor aprovechamiento de sus estaciones se ha roto. El Principado, que en su momento ya complicó las cosas cuando se puso en marcha la nueva línea de alta tensión para solventar los problemas de suministro en la zona de San Isidro, se escuda en los problemas derivados de la operación Púnica para dinamitar el plan que beneficiaría a ambas vertientes.
El proyecto de fusión de las ofertas de San Isidro y de Fuentes de Invierno se llena de interrogantes utilizando una excusa que no parece suficiente porque, aunque es verdad que hay una parte de la gestión de la institución leonesa que está en manos de la Justicia, al final se trata de algo controlado y focalizado porque es el propio juez el que ha decretado y concretado los puntos y las personas investigadas. Durante años se arrastró esa falta de colaboración por parte del Principado mientras en la vertiente leonesa se invertía en la nueva línea eléctrica que al final acabará beneficiando también a la estación asturiana. Posponer ahora un acuerdo para impulsar una mejor gestión que beneficiaría a todos es dar la espalda al futuro y aplazar algo que en todo momento se ha visto como inevitable si se busca lo mejor para las dos estaciones implicadas.
La oportunidad de que Asturias y León vayan de la mano para aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen sus recursos invernales es exigible a las instituciones implicadas. Hay mucho en juego y la negativa asturiana es un varapalo para todos los que están implicados en el desarrollo del turismo de montaña en ambas provincias. En la nieve hay que enfrentarse a una durísima competencia de las grandes estaciones de otras zonas de España. Y la posibilidad de crear un gran dominio esquiable con una promoción conjunta es el mejor camino posible.