EL GALLO
El alcalde oculta a Perrault a los medios
Dominique Perrault , autor del proyecto del Palacio de Congresos, que incluye la rehabilitación de la vieja azucarera de Santa Elvira, visitó ayer las obras. Lo hizo casi a hurtadillas y probablemente no por voluntad propia, sino por decisión del gobierno municipal, o más concretamente del alcalde y/o de su entorno más próximo. Sea quien fuese, lo cierto es que se evitó que el hecho trascendiese hasta que la información y las fotografías pudiesen ser convenientemente administradas conforme a sus intereses, que con demasiada frecuencia no son los de los medios de comunicación y, claro, tampoco los de los ciudadanos. No es la primera vez que desde el gobierno municipal se actúa de esta manera, que en cualquier caso es un ridículo y desvergonzado ejercicio de censura que recuerda procedimientos ya casi olvidados y que estrangula derechos fundamentales para aquellos a quienes dicen servir. Es probable que los periodistas deseasen hacer preguntas impertinentes sobre la opinión del autor en relación con el desarrollo de la obra. O que el propio Perrault quisiese contestar de manera inconveniente sobre el cobro de sus emolumentos e incluso la mutilación del proyecto. Pero es algo que nunca sabremos. O sí.