LA OPINIÓN DEL LECTOR
Informes psicopedagógicos y dictamen de escolarización
La educación inclusiva como derecho humano fundamental que es y que está reconocido en nuestro ordenamiento jurídico es un derecho que tienen todos nuestros hijos por el hecho de ser personas. Todos somos iguales en derechos y dignidad, ni más ni menos. Esta es la legislación vigente.
La administración educativa retuerce y tortura tanto este derecho que lo que parece el bien del menor es una vulneración gravísima del mismo segregando y excluyendo a la persona. A través de estos informes se dictamina una sentencia de muerte social.?
En nuestro caso los informes se hicieron a instancia de los profesores-tutores de nuestro hijo que como quedó constancia en la sentencia del TSJ, tras el relato de los testigos en sede judicial, le rechazaron, discriminaron y maltrataron. A pesar de estar en desacuerdo y no firmar dichos dictámenes el jefe de los equipos de Orientación y haber un informe favorable de la trabajadora social del equipo de Orientación se dictaminó la exclusión y la segregación, de nada sirvieron nuestras alegaciones bien fundamentadas y nuestras denuncias de estos hechos gravísimos. La administración educativa ejercita el mal entendido legítimo derecho a discriminar. Para la administración es muy fácil descargar la responsabilidad en el técnico orientador y así lavarse las manos cuando la ley no permite la segregación y la exclusión educativa y social. Con su dictamen a centro especial el técnico orientador debe saber que está encendiendo la hoguera de la exclusión que abrasa a nuestros hijos. Nunca debería haber un dictamen-sentencia que ampare la segregación.
En definitiva sobre el papel y en teoría nuestros hijos tienen derecho fundamental a tener una educación inclusiva y los padres tenemos el derecho a escoger el modelo de escolarización, en la práctica este derecho pende del frágil hilo de una decisión político-administrativa que no es consensuada con los padres. Ésta es la realidad en la que los grandes perdedores son nuestros hijos a los que hemos de educar sobre todo para la vida.
Los padres y la sociedad civil (Solcom…) hemos de ser el motor que active el cambio del modelo médico al modelo social por el bien de nuestros hijos pues a los políticos con su política educativa y a la administración educativa con su normativa les falta la voluntad real para ejercitar el derecho humano fundamental a la educación inclusiva. La crisis es una mala excusa pues la pérdida de autonomía e independencia es carísima para la sociedad pues haremos personas que serán siempre muy dependientes, privadas de derechos y dignidad.
Educamos todos juntos y nuestra sociedad será mejor cuando más respetemos y toleremos la diversidad humana.
Lo mejor está por llegar. Seguimos…