CORNADA DE LOBO
Vulneratus
T ienen que calentar en una bombona pequeña de gas el agua en un cazo para templar después un cubo de agua si quieren asearse... son dos jubilados que llevan un año con la luz cortada por no poder pagar una deuda con la compañía eléctrica de 1.800 euros tras hacer un enganche ilegal hace tres años... doce meses sin luz... no pueden guardar alimentos porque no hay corriente para la nevera y han de comprar día a día su comida, poca cosa, si es que esa vez no se la proporcionó Cáritas, a cuya compasión acuden... de calefacción, nada, naturalmente ... se iluminan con linternas por las noches, no hay más luz, quizá una vela en la alcoba... la tele, que en estos casos ayuda acallando al menos un rato las tormentas del cerebro, está muda, muerta, y el silencio devora la casa de ese viejo matrimonio que ya se lo tiene todo dicho, supongo... a qué declinar más lamentos... en verano, sin nevera, ella no tiene donde guardar los chutes de insulina que ha de inyectarse... y aunque han reclamado un nuevo contrato y pagar fraccionada la deuda, la compañía exige el pago total que ellos no pueden afrontar porque no tienen mayor familia o amigos que puedan ayudarles... así que seguirán sin electricidad... ¿otro año más?...
Sin agua caliente. Ni luz que rompa la noche. Ni calor de guarida al menos. Enroscados en el camastro del «no tengo ganas más que de morirme».
Mientras tanto, en el parlamento gallego se votaba una propuesta del Bloque para que la Xunta aborde ayudas por pobreza energética a la gente que haya de gastar en energía más del 10% de sus ingresos. El PP la rechazó de plano alegando que en España no hay pobreza energética , sino consumidores vulnerables , concepto europeo para estos casos, dijo el portavoz, ja, payo... consumidores vulnerables ... cuánta poesía... eso es que al 27% de españoles en riesgo de exclusión social les recetarán ahora aquella grandiosa expresión latina, Vulneratus, non victus , como quien dice «tranquilos, paisanos, estáis heridos, pero no vencidos... ánimo, hala»... ¡vulnerables!...
Ah, la pareja de jubilados de arriba es real, de Getafe, por si alguno del PP sólo quiere ver aquí «aguafuerte literario».