EL BAILE DEL AHORCADO
Lomanagate
A ver, que todo esto de dejarse sulivellar por los héroes de la revolución está más pasado que la Hilaria, sobre todo si eres pija. Cuanto más pijas, más les gustan los rebeldes. Es casi una ley física, como la gravedad. Y, de verdad, que no quiero decir con esto que Carmen Lomana sea pija, pero puestos a calificar, tampoco es que forme parte del lumpen social. Por eso, que la socialité leonesa diga que estamos muy envidiosos de que Monedero tenga cash, dinero de bolsillo para los profanos en esto del pijerío, pues me conmueve, qué quieren. A continuación defiende que un político que tiene (cash) no estará «ansioso por el mangoneo». Hombre, Carmen, que tú eres pija pero una cosa no tiene nada que ver con la otra y vivir en Ortega y Gasset no incluye necesariamente la tontería, que ya sabes que el afán de amontonar no tiene fin, que no hay nada que impida que a un rico le pierda la ambición —el complejo de Diógenes no distingue entre clases sociales— y de ahí al «mangoneo», como tú dices, hay un paso.
Que sí, Carmen, que lo que te pasa a ti les ha pasado a muchos ricos, que tienen miedo de que los demás piensen que el dinero no les deja pensar, así que se acercan al Che o a lo que sea para demostrar que son lo más. También está la versión del que se tiene que hacer perdonar el pecado de serlo (rico) y no encuentra mejor manera que servirse como cordero sacrificial a los que quieren el caos para subvertir el orden. Lo que ocurre es que tú, como buena pija, tienes complejo de Mme Chatelet, que no seré yo quien dude de tu lucha por el librepensamiento, pero, desolée, ninguno de los podemistas es Voltaire. Y el problema no es que el señor Monedero tenga más o menos cash, que ya sabemos que 400.000 euros para ti no es más que dinero de bolsillo, una ordinariez y tal, que no, que el problema, ya ves, no es siquiera si ha pagado o no los impuestos que le corresponden, que va, el meollo es el origen. Sigue el rastro del dinero, Carmen, y verás que todo esto no tiene nada que ver con la envidia, sino con el terror y la corrupción. Porque Venezuela, el país que tan generosamente ha pagado las asesorías de Monedero, es un régimen que tortura, amenaza y encarcela la disensión y, lo peor, Carmen, es un sistema en el que la miseria es el único bien público con el que pueden contar los ciudadanos mientras tus héroes revolucionarios se lo llevan crudo. Vamos, nada que no sepas, Carmen.