EDITORIAL: Turismo: un gran recurso para el que se abren otros horizontes
Ahora son los extranjeros los que eligen León como destino turístico. En el transcurso del último año llegaron a la provincia 233.000 turistas internacionales, casi 12.000 más que el año anterior y 22.000 más que antes de que la crisis castigase con dureza también a este recurso económico de un gran potencial de desarrollo en la provincia. Las cifras revelan que crece todo el sector turístico, pero el extranjero lo hace con mucha fuerza en un contexto de evidente contención general.
El turismo rural leonés sigue siendo el preferido por clientes nacionales, sobre todo por parte de madrileños, gallegos y vascos; pero es la presencia de los extranjeros la que repercute con mayor fortaleza en todas las actividades. Es cierto que en el turismo rural la provincia de León ha pasado del noveno al undécimo lugar en el último año como destino preferido. Pero, pese a ello, sigue siendo una de las referencias a nivel nacional. Como respuesta, aumenta con fuerza el número de alojamientos rurales en la provincia, que ya suman 454, un centenar más que antes de la crisis. En la medida que le corresponde ha sido, y sigue siendo, un importante generador de empleo —un nicho laboral que ha generado 700 puestos de trabajo— y económico sobre el que se sustenta un pilar importante de la economía leonesa desde un posicionamiento de extraordinaria solidez.
Sin embargo, el crecimiento de la presencia de turismo internacional durante la crisis descubre una nueva orientación de ese recurso económico por procedencia, pero también por orientación. El turismo urbano gana terreno al rural impulsado por la atracción por la monumental y la gastronomía. Y ante ese nuevo escenario no parece que se esté prestando demasiada atención —y además sin demasiado criterio— a la explotación de esos recursos que parecen haberse quedado en la ingenua voluntad de esa cuna que nadie mece.