EDITORIAL: Fracaso absoluto en el objetivo municipal clave
El mandato que ahora concluye no ha sido fácil en las distintas instituciones. Probablemente no haya existido una etapa más dura a la hora de poder afrontar gastos en servicios e infraestructuras en favor de los ciudadanos. Sólo en aquellas instituciones donde se habían anticipado los problemas y se evitó el derroche se pudo mantener un nivel razonable de gasto. Pero en situaciones como la que existe en el Ayuntamiento de León la paralización de la actividad fue total e incluso se vieron afectados los que deberían ser gastos ordinarios.
Con ese panorama el equipo de gobierno liderado por Emilio Gutiérrez apostó por realizar unos planes de asfaltado como eje de sus políticas de inversiones. Y el fracaso no ha podido ser mayor. En las sucesivas oleadas de mejora de las calles en apenas pocos días volvieron los baches. Materiales sueltos, diferencias inexplicables en alturas o aceras y calles con un estado lamentable al poco tiempo de ser renovadas. Y con unos listados de calles donde se priorizó siempre el centro de la ciudad y se obviaron directamente los barrios de la periferia, donde se acumulan precisamente los principales problemas de mantenimiento. Pero eso sí, probablemente son menos ‘visibles’.
Ahora de nuevo llegan los problemas y la necesidad de reparar lo que no se hizo bien. Así se cierra un mandato para olvidar en el que los fondos económicos eran muy escasos y se hacía más imprescindible que nunca una gestión rigurosa de los recursos de todos.