CORNADA DE LOBO
A tres bandas
T rashumancia de votos lo llama El Roto . Es lo que está viniendo por estos campos medios situados entre el invierno político y la primavera de las ganas en los puertos del pasto prometido. Adiós a las mayorías absolutas. Volvemos a la sopa de letras para clausurar la comodidad de la ignorancia, del no querer saber (miénteme, amor mío) que es el catón político en este parvulario democrático en el que llevamos casi cuarenta años.
Nuevas siglas amanecerán con vara. Collares viejos para perros nuevos.
Serán divertidas las nuevas situaciones que alumbren estas elecciones municipales y autonómicas. Nadie quiere hablar de pactos y nadie se atreve al «de este agua no beberé», así que veremos situaciones parajódicas y hasta verdaderos chistes.
¿Populares y socialistas juntos para detener avalanchas?... es más que probable... en algunos casos, sí... y en otros, también.
¿Populares o socialistas con podemistas en pacto secreto tras la tapia del cementerio?... créelo, cabrá.
¿Socialistas e izquierdistas desunidos?... a la orden del día (y al dictado de la noche andaluza con traiciones incluidas).
¿Ciudadanistas, equistas o upeidistas entre sí o con las numerosas listas independientes del «¡Viva mi pueblo!»?... como sarpullidos.
No tiene precedente la verbena política que se anuncia para estas elecciones locales en las que, además, manda lo personal, la cercanía del candidato, los negocios familiares... y la cantidad de colocados que hayan embutido en sus ayuntamientos los que se presentan a la reelección. Sin embargo, el espectáculo chusco y desconcertante estará servido en las ciudades y capitales donde el voto se aglutine en las tres fuerzas primeras que adelantan las encuestas... ¡qué trío!... coletos, sociatas y populetos, ironiza Octavito... cualquier pacto alentaría tal multitud de sospechas, que será preferible en muchos casos dividir en tres tramos la legislatura y que cada cual gobierne su cacho. Lo bueno, anota Sócrates, es que este país tendrá que aprender democracia a la fuerza... o no saldremos del toma y daca... y va siendo hora.