EDITORIAL. Paro: cifras para el optimismo sobre una realidad que todavía es dolorosa
Más de 60.000 españoles abandonaron en marzo las listas del paro dejando ya la cifra de desempleados por debajo de los 4,5 millones. Sigue siendo una barbaridad, sólo aliviada por el dato también alentador de que la afiliación a la Seguridad Social se incrementase en más de 160.000 personas para aproximarse ya a los 17 millones de cotizantes. Esa barrera confirmaría una evidente mejoría y sostenibilidad de la tendencia, aunque todavía lejos de los 20 millones de los mejores tiempos que el Gobierno se marca como objetivo «para los próximos años».
Marzo fue también un buen mes para el empleo en la provincia, ya que alivió la situación laboral de 760 leoneses, sobre todo gracias al tirón de la construcción y los servicios. En una perspectiva más amplia, León saludó la primavera con 3.387 desocupados menos que hace un año, lo que rebaja la cifra de desempleados a 43.752, una losa todavía demasiado pesada para una provincia que está pagando con enorme dolor las consecuencias de la dureza de la crisis por su menor dinamismo económico, un tejido industrial escasamente denso y el efecto directo sobre los sectores, las actividades y las empresas más importantes.
En la misma línea que el resto del país, las afiliaciones a la Seguridad Social aumentaron en marzo en 1.010 personas, con una variación anual de 1.916 (148.767).
Es cierto que en el otro plato de la balanza hay que poner la falta de calidad y la precariedad del empleo. Es innegable que esa cuestión sigue siendo un tremendo problema. De los 9.257 contratos realizados, sólo 1.100 son indefinidos. Los temporales, de jornada reducida, de formación o por obra tienen un efecto sobre los datos, pero no es lo deseable. Y luego está la dolorosa realidad de que más de la mitad de los parados leoneses, en concreto 20.944 (un 16% más que doce meses atrás), no cobran ningún tipo de prestación, reduciéndose el gasto por ese concepto un 24% en el último año, como consecuencia del agotamiento para quienes tenían mejores condiciones laborales y la entrada de nuevos parados con menos derechos adquiridos.
En definitiva, queda mucho camino por recorrer para poder hablar de una situación realmente aceptable, pero es evidente que la maquinaria económica se mueve y está generando empleo, si bien es necesario insistir en disponer de mecanismos más ágiles de intermediación que consoliden la cantidad y la calidad del empleo que se está creando y que aceleren el pulso laboral en particular y la actividad económica en general.
León
Servicios y construcción tiran de la creación de empleo en la provincia
María Jesús Muñiz Prieto