PANORAMA
El diputado Cantó
N unca he cruzado una palabra con él, en realidad no le conozco más allá de haberle visto en el Congreso, de seguir sus intervenciones en comisiones, de verle trabajar. Así que desde esa distancia puedo decir que Toni Cantó ha sido uno de los diputados que ha pasado por la Cámara que más en serio se ha tomado eso de ser un representante de la soberanía popular. Sus intervenciones siempre las preparaba meticulosamente. Se notaba que se estudiaba los temas, que se tomaba enormemente en serio el trabajo parlamentario. Así que ahora que se ha ido es hora de decir que el actor ha sabido bordar con más aciertos que errores el papel de parlamentario.
También hay que destacar la coherencia y la elegancia de su adiós. Ha tenido palabras de respeto y afecto para Rosa Díez aún reconociendo las diferencias con ella que es lo que le lleva a marcharse. En realidad se marcha sin estridencias pero diciendo en voz alta lo que piensa, que no es otra cosa que su partido, UPyD se está equivocando de rumbo y que de seguir así están condenados a la irrelevancia.
Los dioses ciegan a los hombres que quieren perder y es evidente que a Rosa Díez la han cegado. UPyD hace aguas pero ella parece ignorarlo.
Toni Cantó lo ha dicho bien: Rosa Díez y UPyD lograron ser una cuña en el bipartidismo reinante, la suya fue una voz comprometida, en sintonía con las preocupaciones de la calle.
¿Qué ha pasado? ¿Por qué los votantes abandonan UPyD?. La respuesta está en que Rosa Díez escucha poco a los suyos y ha terminando pecando de un personalismo excesivo.
UPyD y Ciudadanos vienen a ocupar el mismo espacio político pero Rosa Díez no ha querido llegar a ningún acuerdo con Ciudadanos, acaso porque le parecía injusto tener que compartir el santo y seña con unos recién llegados. Pero las cosas son como son y los votantes la han aplicado el primer castigo en Andalucía, sin olvidar que las encuestas anuncian una debacle de UPyD en las próximas citas electorales.
Rosa Díez podía haber hecho dos cosas, coger el toro por los cuernos y afrontar que sus bases y votantes le piden un acuerdo con Ciudadanos y un paso atrás suyo, o lo que esta haciendo que es obviar la realidad y llevar a UPyD a la irrelevancia. Mientras tanto Cantó se ha ido, sin dar portazos, con elegancia. Una pena, porque no era un diputado del montón.