OPINIÓN
EDITORIAL: Unas deficiencias que las están sufriendo los niños
La situación de los colegios ha sufrido en general un importante deterioro durante los últimos años. El problema económico sufrido por los ayuntamientos durante la presente crisis ha aplazado las necesarias obras para mantenerlos en el mejor estado posible. Pero hay situaciones que se han singularmente complicadas. Este es el caso del colegio público Ángel González Álvarez de Astorga. Las quejas por su deterioro son totalmente comprensibles y razonables. Pero en este caso existe un problema añadido que sigue sin solución. La actual estructura institucional lleva a que los ayuntamientos sean responsables del mantenimiento de los colegios de educación primaria. Pero se generan disfunciones graves porque el municipio que acoge el centro asume unos gastos que en realidad sirven para atender a los niños procedentes de otros ayuntamientos colindantes. Y al final las únicas víctimas reales del embrollo acaban siendo los niños.