CORNADA DE LOBO
Matatuites
T enlo claro, caro colega, le dijo Sócrates... «un chiste bestia es una cosa y desplumar un banco, otra bien distinta; no andan parejos en tamaño esos dos delitos, así que ¿por qué te escandaliza tanto el primero y ya no te subleva nada el segundo?»...
Los chistes que retuiteó ese concejal son, efectivamente, una broma cruel, una risotada despiadada, alguien que se mea de la risa sobre la muerte o desgracia ajena, aunque se supone a sus destinatarios habituados a ello y algo inmunes, pues además de malos son viejos, burradas corrosivas que vienen rebotadas (la de judíos se empezó a contar con el seat-600 )... y ese concejal les dio pase, vaya... fue hace unos años, aunque los escarbadores de las cunetas del twiter le afloraron hace días esos muertos... del pollo nacional que se montó a continuación tiene sobrada cuenta el lector... pero gracias a este ruido de camisas que se rasgan con mucho esparabán, se ha constatado de nuevo lo excesivo de matar moscas a cañonazos y lo necio de esta escandalera, porque si el mal estaba en difundir esa gracia , ¿a cuánta gente llegó el tuit estúpido del concejal... a doscientos, quinientos, quizá dos mil?... ¿dos mil?, ni harto de grifa... pues gracias a los que se querellaron, gracias a la agitación tertuliante, gracias a teles y papeles lanzados al pastel sin cortarse un pelo y reproduciendo textualmente «esos imjuriosos chistes tan hirientes y ofensivos para las víctimas del holocausto judío y del terrorismo etarra»... en fin, gracias a todos ellos, fueron muchos millones los que al fin recibieron ese tuit, aprendieron el puto chiste si no lo conocían y ya tendrán su día para soltarlo y difundirlo.
Si el daño que hizo ese concejal reenviando esos chistes alcanzó sólo a sus círculos y mereció por ello una querella, ¿qué querellón no tendrá que meter el fiscal escocido a todos los medios que retuitearon esas gracias a la nación entera?... y urbi et orbi, que todos los medios extranjeros se hicieron eco de este gatuperio nacional... pero fue «en aras a la información», se alegará. Ya.
Para el juez Lesmes, presidente del CGPJ, «ciudadanos como Irene Villa hacen una España mejor»... nos quedamos con esto, ¿no, don Sócrates?...