CORNADA DE LOBO
Yo zoy ezpañó
Me lo preguntaron en una cena, lo esperaba, se volvió a citar a Fernando Trueba y a Julio Llamazares por sus resonadas declaraciones de no sentirse españoles (ni cinco minutos, el cineasta; nunca, el escritor) y me espetaron «a ver, solisto, ¿y tú te sientes español?»... uf, me acogí al «depende galego» como a clavo ardiendo y les dije «tengo días», prometiendo teclearles una respuesta.
Pues sí, tengo días. Es cierto que antes no eran tantos, pero últimamente es normal que me levante sin sentirme en nada español al ver cada día a las cuadrillas de timoneles de la nación vistiéndose con la bandera nacional mientras llenan de doblones sus talegas y saquean la bodega del barco... no... no me siento español con los españoles que roban y, menos aún, con quienes lo hacen poniendo la palabra España en la boca como el pirata el cuchillo en abordaje... ni con aquellos que prefieren tener una ideología o un credo a tener una biblioteca... ni con los que hacen de su voto o de sus fobias una trinchera perpetua... ni con los que son del Barsa o del Madrid antes que del fútbol... ni con los que exaltan su ombligo para poder engallarse ante el vecino... ni con la Marca España que luce deportistas o folklores y no gente de ciencia o pensamiento... ni con la España nazarena que va a un desfile militar antes que a un teatro... ni con...
¿Quién se siente español cuando la España oficial ignora o patea a la real?... ¿debo sentirme también español con los que berrean en las gradas «yo zoy ezpañó, ezpañó»? (los alardes en la boca nacen del miedo en el culo).
Para sentir hay que estar orgulloso y aquí, hoy, faltan motivos... por eso vivimos un tiempo de desidentificarse, de separarse, de «conmigo que no cuenten» o de «no hay con quién»..
Ah, y al preguntarme si me siento español debisteis especificar de cuál de las tres Españas (una de las dos hiela el corazón y la tercera pendulea o calla).
Al final, uno sólo se siente «de lo suyo» porque España es siempre de otros, ya sabes: Del mundo, España, de España, León; de León, mi casa; y de mi casa, yo... y tampoco, que dentro del clan también se perrea y dices: Familia, la Sagrada... y de la pared colgada.