HOJAS DE CHOPO
…de pata de banco
Vamos, que no es necesario explicar eso de «salida de pata de banco», expresión castiza y común, parte del acervo lingüístico diario. Tanto, que difícilmente alguien se escapa de salidas de tal índole. La historia está llena de las más curiosas, simpáticas a veces. No es expresión, por tanto, que pueda o deba registrarse en el Diccionario del español eurogilipuertas de Díez Jiménez. La calle la registra con frecuencia, sin ningún tic ni afectación. Ocurre, como siempre, que el calificativo, o la expresión calificativa entra en el reino de la subjetividad, salvo evidencia más que notoria. Lo que ocurre es que los ciudadanos comunes nos podemos permitir tales deslices, aunque lo mejor sea, evidentemente, evitarlos. Otra cosa es la de quienes tienen responsabilidades públicas. Cualquiera de estas salidas, gracietas incluidas, se pueden convertir en una actitud más o menos solapada, pero actitud al fin y al cabo.
Este comentario inicial se concreta ahora en Villaquilambre. Ya se sabe, como premisa, y más en estos tiempos, que las reivindicaciones suelen ser proporcionales a propuestas partidistas e incluso a intereses políticos personales, por eso de no moverse en la foto. No siempre, claro. Lo cierto es que la oposición municipal está pidiendo un Instituto de Educación Secundaria, petición objetiva avalada por la densidad y pirámide poblacional. Parece una respuesta lógica a una demanda lógica. Es una aspiración, por otra parte, que viene de lejos, sin tintes que no estén en el registro de lo necesario.
Lo cuenta este periódico en las ediciones de estos últimos días. Un repaso por la hemeroteca pondrá al lector, si no lo ha hecho ya, en situación de contextuar el hecho. No sé en qué acabará el asunto, aunque no sé por qué me da que hay cuerda para rato. Hay un episodio, sin embargo, que en este contexto tiene mucho de salida de pata de banco. La comparecencia del Consejero de Educación de la Junta el pasado 29 de octubre, supuso un jarro de agua fría en el municipio vecino. Me refiero, entre otras cosas, a la creación de un instituto, que no es asunto prioritario para la Consejería de Educación, actitud, aunque no compartida, muy respetable. Lo que no lo es tanto es la razón alegada como añadidura, que recoge este periódico al día siguiente: «…ya que los alumnos del municipio se derivan a dos centros de Educación Secundaria en León ciudad, que ‘representan una experiencia’, a su juicio, para los estudiantes al salir de Villaquilambre». Además de salida de pata de banco, es un insulto, al menos una notable desconsideración, hacia la ciudadanía del municipio. ¿Por qué me suena a movilidad exterior? ¿Sabe el señor Consejero hacia dónde nos llevaría su lógica deductiva? Incluso hasta París, donde un ministro nefasto del ramo ha sido recompensado con el esplendor del lujo francés. ¿Alguien sabe cuánto nos cuesta al mes el caprichito?