EDITORIAL: C’s debe poner fin al daño político y social de Maraña
Los tuits de marcado talante machista denunciados por Izquierda Unida e inmediatamente borrados por el autor de su cuenta de Twiter son la penúltima causa abierta contra Sadat Maraña en Ciudadanos, cuyo partido se limita por el momento a estudiar el caso frente a la amenaza de judicialización por parte de quienes advirtieron del carácter de los mensajes. Poca cosa si se tienen en cuenta los precedentes de quien se autoproclamó por Whatsapp coordinador provincial de la formación naranja y antes había tenido que renunciar a encabezar la candidatura por León al Congreso de los Diputados ante la presión interna, dentro de la propia formación, y externa, la sociedad leonesa en general, por haber mentido en su currículum, en el que alardeaba de una titulación universitaria que, como quedó demostrado de manera inmediata, nunca pudo acreditar.
Al cisma provocado en su partido en la provincia, más abiertamente dividido desde la expulsión —instigada por el propio Maraña—de los tres concejales que Ciudadanos tenía en Villaquilambre, alineados con el amplio sector crítico que le exigió la renuncia y la apertura de un proceso electoral, se suma ahora la dimisión de sus cargos orgánicos en la formación por parte del alcalde de Sariegos, el único regidor naranja que hay en la provincia. Ciudadanos, que podría entrar en el gobierno del país avalado por su éxito electoral como consecuencia del calado social de su promesa de regeneración política está tardando en cumplirla contra quien vulneró su código ético, desprecia reiteradamente las prácticas democráticas internas, causa un enorme daño al partido y se mofa burdamente de una cuestión tan sensible como la igualdad de género, algo que debe estar no sólo en primera línea de las conquistas políticas y sociales, sino sobre todo en las más firmes convicciones personales.