Diario de León
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Queja de un socio del Centro Galicia de Ponferrada

E l 30 de diciembre de 2000 ingresé en esta sociedad con el número 757 siendo presidente Eloy Vázquez. Después de un tiempo y viendo el funcionamiento inadecuado por parte de la directiva hacia la sociedad y sus socios, dejo de pagar las cuotas por falta de apoyo a las actividades y sugerencias de algunos socios. Pasada ya más de una década, pienso que el Centro Galicia en Ponferrada ha cambiado para mejor. Me vuelvo a dar de alta con la idea de proponer y ayudar a fomentar nuestras tradiciones y la cultura gallega desde esta tierra del Bierzo tan arraigada en todos los sentidos a Galicia. Participo en algunos de los eventos de la sociedad y también propongo alguno, pero viendo que la gestión por la directiva sigue igual o peor que entonces, al no escuchar al socio ni tener en cuenta sus sugerencias. Si pides algo, vienen las malas caras y las broncas junto con falsas justificaciones. He pedido dar, en los locales que tenemos en el centro, un Taller de Zanfona Galega para todos los socios interesados y por supuesto sin coste alguno. El presidente y el resto de la directiva se han negado. Y ni conozco la composición de la misma, pues no hay un acta expuesta públicamente en el centro para conocimiento del socio. La sociedad está dirigida por personas que piensan que es de ellos solos. Pongo ejemplos:

1.- Disposición de locales sólo ellos (Junta Directiva), y exclusivamente a su antojo. Estos locales que son de todos, debieran de estar abiertos diariamente al socio y disponibles como centro de ocio para la sociedad. Y sólo se abren un par de horas los jueves para unos talleres de Pilates, que casualmente tienen mucho que ver con alguna persona de la Junta Directiva.

2.- No cumpliendo los estatutos.

3. Sólo se abre la oficina al socio los jueves y viernes por la mañana. Y allí está el presidente, que no es ni su cometido ni su responsabilidad.

La sociedad está inscrita como Asociación Centro Galicia en Ponferrada; de 1995 es su primera licencia de apertura por decreto de la Alcaldía, una licencia para bar restaurante. En noviembre de 2003, después de una serie de litigios y malas gestiones, se hace un proyecto para el cambio de actividad, y sólo y exclusivamente como café bar, nada de centro cultural ni nada por el estilo. Ese año es concedida la última y exclusiva licencia: para café-bar concedida a la Asociación Cultural Centro de Galicia.

Varias son las incongruencias que se hacen notar en la gestión de nuestra sociedad ‘cultural’. Los estatutos no se cumplen y rezan como: Estatutos de la Asociación Centro Galicia de Ponferrada. Por ello no tenemos local social sólo un bar alquilado con efectos al exterior y no al socio. Y me pregunto, ¿dónde están las mejoras e inversiones durante todos estos años de la sociedad? ¿Dónde se invierten nuestras cuotas, las subvenciones por parte de la Xunta de Glicia, etc.? ¿Con qué dinero se pagan las comilonas que suele hacer la Junta Directiva por lo menos en Navidad?

José Torres Piñeiro. ponferrada

Villaquilambre, moneda

de cambio (y va la tercera)

M i compañera, mi amiga Carmen Pastor y dos antiguos compañeros más han sido apartados del muy transparente y muy democrático partido de Ciudadanos. Compañeros no de partido, pero sí de partida. Y la partida se llamaba Civiqus. Una agrupación de vecinos que simplemente, y durante muchos años, peleamos por y para que Villaquilambre no fuera moneda de cambio con León a merced de los grandes partidos. Pero ha vuelto a ocurrir, otra vez se ha garantizado la gobernabilidad de León sacrificando a Villaquilambre, otra vez se ha señalado a personas cabales y honradas (confiaría sin duda mi vida a Carmen). Nunca entendí que Civiqus se vinculara a Ciudadanos, partido con el que ideológicamente tenía tan poco en común. Respecto a la postura de un tal Justo Fernández , coordinador de Ciudadanos en León, diciendo de ellos que en este partido se han colado personas «sin la debidas garantías», le doy la razón. Parece que efectivamente Carmen, Ana y Ramón carecen en absoluto de las debidas garantías de malamañas, mentirosos, trepas, machistas, explotadores, sumisos y/o cobardes. A los tres les queda mucho por hacer: recuperar las viejas ilusiones y el proyecto participativo y plural de Civiqus.

Ana Vicente. Ex concejala de CIVIQUS en Villaquilambre

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