Castaño coge el otro toro por los cuernos
Aparentemente muy débil todavía y con evidentes secuelas en su aspecto físico pero armado de una gran fortaleza anímica y de una extraordinaria voluntad que la han permitido sobreponerse al trance, el torero de origen leonés Javier Castaño da por superado el cáncer testicular que le impidió hacer campaña en América y se prepara para su temporada aquí con dos citas de relumbrón. Las sensaciones para el de Cistierna no pueden ser mejores tras haber vuelto a tentar en Zahariche en su reencuentro con los Miura que tantos éxitos le han dado en el ruedo. Y eso a sólo dos semanas de su primera gran cita, nada menos que en la Maestranza, el domingo 17 de abril. «Estar anunciado en Sevilla me ha ayudado mucho», asegura. Su otra prueba de fuego, también con los Miura frente a frente, será el 5 de junio en Las Ventas. «Me quedan muchas cosas por dar en el toreo y si esto que me ha ocurrido sirve como estímulo a la gente que esté en la misma situación para luchar, lo doy por bien empleado», afirma el diestro charro-leonés.