Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

C ontesto en este mismo espacio a Gregorio Chamorro, ex alcalde de San Andrés del Rabanedo y actual portavoz del Grupo Municipal del Partido Popular —a tiempo parcial eso sí, dadas sus innumerables ausencias a las comisiones informativas, juntas de portavoces y plenos— por sus alusiones en la Tribuna del 20 de febrero pasado. Uno, a pesar de lo años, no puede más que asombrarse por el cúmulo de inexactitudes, verdades a medias o simples falacias vertidas en unas pocas líneas aderezadas con mucho resentimiento. Mal consejero éste, si me lo permite el Sr. Chamorro, para quien dice haber sido un servidor público.

Todo un ex alcalde se jacta en público y confiesa abiertamente —también en este mismo medio de comunicación— que incumplió la Ley. Que durante sus cuatro años al frente del Ayuntamiento prorrogó el presupuesto municipal, aún a sabiendas de su ilegalidad, año tras año, invitándonos ahora, con el descaro que sólo alcanza al ignorante o al temerario, a continuar con su valiente gestión y ser cómplices de su incapacidad e inacción. Nosotros, don Gregorio, no somos como usted ni actuamos así.

Sin querer entrar en guerras ajenas, aquellas que sólo acechan al ego del Sr. Chamorro y no le permiten aún digerir que los ciudadanos le colocaron en la bancada de la oposición, quiero centrarme en los hechos concretos, en los fácilmente demostrables y que no admiten discusión, pues ahí están las actas y acuerdos para dar fe de lo actuado en los cuatro años de su gobierno.

Mal que le pese Sr. Chamorro, no confeccionó usted ningún proyecto de presupuesto en cuatro años, ni borrador ni documento parecido en todo ese tiempo. No presentó a la Corporación documento económico alguno que debatir y, al fin, nos engañó cuando afirmó que lo tenía pendiente de informar desde Madrid. Todo un bulo, como por otra parte nos tuvo acostumbrados día a día bajo una desesperante apariencia.

Otro tanto hay que recordarle en lo atinente a que durante su mandato tuvo que resolver contratos con empresas concesionarias, por aquello de la ruina económica en la que los socialistas le dejamos el Ayuntamiento, la otra pata de su discurso junto con el equilibrio de ingresos y gastos. Sr. Chamorro, el contrato con la concesionaria del servicio de limpieza expiró, finalizó por término de su plazo, no lo resolvió usted. Y ante esa situación, que le superó notablemente, no se le ocurrió otra cosa que pasar a prestar dicho servicio con medios propios sin contar con los informes económicos y técnicos preceptivos y subrogando a parte del personal, al que engañó vilmente, lo que ha supuesto el pago de indemnizaciones millonarias por parte de este Ayuntamiento.

Su otra gran gestión, la de las piscinas municipales que disfrutamos nosotros ahora, lamento comunicarle que ni está resuelto el contrato, ni recuperado el servicio por este Ayuntamiento, sino judicializado durante su mandato por no sé qué oscuros motivos. Por su incompetencia, la de una gran parte de sus compañeros de grupo y algún mal consejero, que de todo hubo. Las consecuencias las conocemos y sufrimos nosotros en primera persona: Piscinas cerradas durante seis meses por su irresponsabilidad. Ese ha sido parte del legado que nos dejó.

Y el colmo de la desfachatez, que nos intente vender lo del equilibrio económico como paradigma de su gestión. Eso cuénteselo don Gregorio a sus compañeros de partido para postularse en futuras contiendas, por si cuela, pero no a nosotros. No engañe más con falsos logros cuando la situación del Ayuntamiento —al que dice usted querer tanto— no coincidía con la que su concejal de Hacienda decía públicamente y en las comisiones informativas. Léase, por favor, las actas de los plenos de los últimos meses de su mandato.

Y no me escapo tampoco de su herencia, esa que repite como un mantra haber recibido de los dieciséis años de gobierno socialista. Sí, esa que recogió con todos los servicios en funcionamiento, con instalaciones a pleno rendimiento, premios por su servicio de limpieza y parques. Un municipio moderno que, tras su paso por el gobierno, volvió veinte años atrás.

Tampoco crea que huyo de la deuda, la que Ud. cuantificaba con exactitud en la campaña que le aupó al sillón de la alcaldía y que iba a gestionar y reconducir sin dejar nuevas inversiones, a su programa me remito. Esa misma deuda que, cuatro años y ocho meses después, utiliza aún en su descargo como un mal perdedor. Eso sí, sin hablar de los 20 millones de euros de deuda que dejó usted, ni tener en cuenta los 50 millones que se adeuda a los bancos.

Lamento recordarle que no cumplió ninguna de sus promesas: Ni las electorales, ni las que nota de prensa tras nota de prensa anunció a los ciudadanos a lo largo de su legislatura; tampoco aquellas que no comprometían gasto alguno para este Ayuntamiento y que, muy a su pesar, no pudo achacara a la herencia. Nada de nada, Sr. Chamorro.

Tan sólo añadir una reflexión para finalizar: Qué podemos esperar de un alcalde que gestionó el tercer Ayuntamiento de la provincia en una constante ilegalidad y que públicamente se considera un ejemplo a seguir, invitando a la actual alcaldesa a seguir ese mismo camino… ¡Eso nunca, señor Chamorro!

Cargando contenidos...

Al contrario que Ud. yo soy poco de epitafios y a menudo hago mía una frase de Oscar Wilde que plasmó en uno de sus primeros libros de juventud: «Si uno dice la verdad puede estar seguro de que, tarde o temprano, le descubrirán». Pues eso, don Gregorio.