EDITORIAL: Ataque al bienestar en Castilla y León
El enojo de la Junta tras la petición de más recortes que plantea el Ministerio de Hacienda es totalmente comprensible. A un total de doce comunidades autónomas les ha llegado una carta solicitando un nuevo ajuste en el gasto que lleva a Castilla y León a una situación insostenible porque los servicios esenciales suponen ya el 80% del presupuesto y el margen para los recortes sin traspasar todas las líneas rojas se agotó hace tiempo.
El problema de origen es el que sigue sin solución. A una financiación autonómica injusta con los territorios del interior y el norte de España se une un reparto del déficit que ata de pies y manos literalmente a comunidades como Castilla y León, en las que sus gastos en servicios esenciales como la Sanidad o la Educación son más costosos por la extensión de su territorio y la dispersión de la población.
El nuevo Gobierno deberá replantearse la situación económica y financiera de las distintas administraciones porque se ha empujado a gobiernos como el de esta Comunidad a crisis que amenazan con enquistarse.