cartas al director
c Kris Cuesta Fernández escribe con el título ‘Nihilismo’: «Caer en el nihilismo o descubrir que todo es mentira, es lo mismo. Como Nietzsche y otros filósofos y pensadores en su día, y, da igual el tiempo, cayeron en él. Porque la mentira que nos rodea, no es de ahora, es de siempre, no ha cambiado nada. Miras atrás, lees la historia y ves que siempre ha sido así. Generaciones, unas tras otras cayendo en los mismos errores: la injusticia y la avaricia. ¿Quién nos gobierna? O ¿quién nos va a gobernar? Tenemos cuatro ejemplos en el escaparate. ¿A quién eliges? Sí, a cual, peor. Se pelean por el puesto, se ponen trabas unos a otros y lo que menos les importa es el ciudadano, el país. Sólo agarrar el puesto. Admiro a la gente que aun cree que alguno de éstos va a arreglar algo, algo que a ellos les trae al fresco. ¿Como se puede consentir tanta tomadura de pelo? Y lo peor, no hay ahora mismo, nada de lo que tenemos delante que inspire un mínimo de confianza; Bueno, quizás si, el fútbol, que consigue abobar al noventa por ciento de los españoles, por eso cada vez ponen más».
c Eutiquio Caballero Fernández escribe ‘Gracias Hospital San Juan de Dios’: «Desde el 31 de enero he vivido en el hospital Sab Juan de Dios la despedida de mi madre Ascensión. Me siento obligado a dar gracias por las atenciones y cercanía que respiré junto a ella por parte de todo el personal en la habitación 415. Doctora, enfermeras, auxiliares, celadores, capellanes: a vuestro lado la cercanía de la separación puede vivirse con la serenidad de saber que la vida humana sigue teniendo valores que merece la pena resaltar. Algunas veces os expresé mi admiración por la delicadeza de vuestras atenciones, buscando el bienestar de los enfermos y me decíais que es vuestro deber. Pero realizado con vuestra sonrisa hicisteis más llevaderos los últimos días de mi madre. Ayudasteis a conseguir que ella se fuera con la misma paz que había vivido sus 97 años que cumplió en la habitación. Gracias, hermanos de San Juan de Dios por la cercanía de vuestro personal al servicio de los enfermos. Un fuerte abrazo para todos».