EDITORIAL: Un necesario voto masivo contra una situación política injusta e insostenible
Hoy toca ir a votar. Una jornada de reflexión distraída por la alegría de las fiestas y la oportuna llegada del calor estival ponía fin a una campaña electoral tediosa tras un proceso fallido que ha puesto a prueba la paciencia infinita de los españoles con su incapaz clase política.
El hastío ciudadano, el creciente desinterés general por la campaña y la recortada atención de los medios para no castigar a sus lectores deberían hacer reflexionar a los políticos. Sus frases hechas, los memorizados monólogos, la pobreza de sus argumentos, las repugnantes descalificaciones de sus enemigos —eso es lo que son para ellos y no adversarios—, la patética y gratuita gestualidad, sus egos y su persistencia en el alejamiento posicional respecto a las inquietudes ciudadanas anuncian un alto índice de abstención, que es lo peor que podría ocurrir, haciendo bueno el dicho de que cualquier situación catastrófica es susceptible de agravarse.
El 20-D será recordado como el mayor fracaso de la democracia en nuestro país. No podemos consentir que el 26-J lo supere por la ineptitud de quienes salen al ruedo después de no haber conseguido aportar absolutamente nada nuevo, salvo el patético quietismo y la falta de voluntad para llegar a los acuerdos de gobierno que los ciudadanos les exigieron en las urnas. Este país no puede tolerar que quienes debieran ser los responsables de mejorar nuestro bienestar social no tengan más objetivo que el suyo, medido en la obsesiva observación de las posibilidades que les otorgan las encuestas.
La sociedad debe llevar hoy a las urnas su permanente tensión social y política, la ansiedad que genera el vacío de poder y la rebeldía contra una manera nauseabunda y partidista de entender y hacer la política. Pero, aun tapándose la nariz, deben hacerlo los votantes masivamente, con la mejor de las intenciones y en la esperanza de que definitivamente algo pueda cambiar a partir de mañana. La inestabilidad política hace insostenible la situación y amenaza con agravarla. No votar es contribuir a ello.