Las cifras avalan el impacto de la alta velocidad sobre la provincia
Cumplidos los nueve primeros meses de la apertura de la línea de alta velocidad Madrid-Palencia-León, Renfe ha transportado por ella cerca de 2,9 millones de viajeros. La cifra, que incluye a los trenes con destino a Gijón y Santander, representa un incremento del 16% en el número de usuarios respecto al mismo periodo del año anterior. Pero hay una referencia concreta en términos cuantitativos y otra porcentual muy significativa en relación con el impacto que la alta velocidad ha tenido sobre la ciudad de León: entre el 30 de septiembre pasado y el 30 junio, esos nueve meses, la línea León-Madrid y Madrid-León sumó más de 357.000 viajeros, lo que supone un incremento del 55% respecto al mismo periodo del año anterior.
Al margen de todas ellas, pero muy directamente relacionadas, conocíamos también estos dos últimos días que León había cerrado un semestre récord en número de visitantes (631.000, 25.000 más que en el primer semestre del año 2015 ) y que casi un tercio de ellos (204.500) habían llegado en ferrocarril, con un crecimiento en este caso de más del 20% respecto a ese mismo periodo del año anterior.
Pese a la incidencia directa y muy importante sobre el sector turístico y hostelero, no es la única que la alta velocidad tiene sobre la provincia y, si bien en otros aspectos no es tan fácilmente cuantificable, su proyección sobre la actividad económica en general es realmente considerable. Y lo será más —también como servicio ordinario al ciudadano— cuando a finales de año el nuevo sistema de seguridad reduzca el viaje a sólo dos horas menos cuarto y cuando la ciudad sume a sus muchos y variados atractivos como destino la disponibilidad de los servicios del Palacio de Congresos y Exposiciones.