Publicado por
el rincón Manuel Alcántara
León

Creado:

Actualizado:

L a vieja dama Europa ya no está para recibir visitas, quizá porque no venga a verla nadie o porque ella no quiere que la vean. La que fuera, según nuestro Gracián, «vistosa cara del mundo», tiene que hacerse la cirugía estética después del «brexit». Su unión, que nunca fue más que un sueño entrevisto en un espejo, se ha roto y los pedazos andan sueltos. Siempre trae mala suerte romper un espejo porque multiplica la realidad, que ya tiene castañas ella sola. En 1930, mucho antes de que la señora Merkel diera sus primeros pasos por el mundo, Paul Valéry dijo que la aspiración europea era ser gobernada por una misión americana. Bastante duda cabe, como en todo, ya que los profetas más prestigiosos son los que acumulan más equivocaciones en menos tiempo, pero ahora el eje franco-alemán intenta relanzar la Unión Europea desde Bratislava. ¿Podrían llenar el vacío del Reino Unido?. Como todos los problemas son económicos en el fondo, nosotros tenemos poco que decir acerca del destino continental. No producimos más que críticos, en su vertiente de líderes regionales. Su mayor empeño, al parecer, es impedir las alianzas de otros críticos. Sánchez ignora a Díaz y Díaz, aunque también ignore a Sánchez, parece que tiene una mayor idea del conjunto. No hay que quejarse por dos razones: porque quejarse siempre es de bellacos y porque les hemos elegido nosotros.

¿A qué se debe la ausencia de los mejores? Si son decentes ganan menos dinero dentro de la política que fuera de ella, pero quizá no sea esta la única razón. A muchas personas en principio bien dotadas para el dificultoso arte de arbitrar la convivencia les da asco tener que alternar con quienes los arbitran. No es una cuestión de mentalidad, sino de estómago. El filósofo de intermitente guardia, Antonio Escohotado, hombre de rara doctrina, ve clarísimo que somos el peor avenido de los países de Europa occidental y esto sucede desde hace demasiado tiempo. Como es hombre de indudable buena voluntad, piensa que sería deseable un Gobierno de concentración nacional. El problema es quién nos concentra.

Cargando contenidos...