cartas al director
c Sergio F. Garrido escribe sobre el ‘Acoso’: «Tras leer carta de una lectora en la que expone los inconvenientes y los aspectos negativos de denunciar el acoso escolar; no he podido evitar recordar una mala experiencia que tuve en cuarto de la ESO, y que me gustaría compartir y debatir con ustedes. Yo sufrí acoso escolar (tanto verbal como físico) por un chico de mi clase, el típico adolescente graciosillo y problemático que se dedica a molestar a sus compañeros y profesores y a boicotear la clase con sus bufonadas y estupideces. Esta situación me obligaría a denunciar para cortar de raíz el problema, convirtiendo ese año en uno de los peores de mi vida. En lo que estoy de acuerdo es que denunciar es un lío, ya que tienes que estar yendo a la Fiscalía un día sí y otro también, y gastándote irrazonablemente un dineral. Desde mi parecer, estas situaciones no se producirían, y los alumnos no se verían obligados a denunciar, si los docentes pusieran un poco de su parte para solventar este problema. La mayoría utilizan la llamada ‘técnica del avestruz’, ni oyen ni ven nada, ya sea para no implicarse, o para no dar mala fama al centro escolar. Me hace gracia ver que tanto los docentes como el acosador se quedan con la boca abierta cuando se enteran de que hay una demanda de por medio; y es que si no haces esto, no le ven las orejas al lobo. Algo en lo que discrepo con la autora de la carta, es que cuando sufres acoso escolar no hay que callarlo en ningún momento, o la situación podría empeorar. Yo he denunciado, y me ha servido de mucho, ya que cuando lo hice al acosador se le quitaron las ganas de volver a meterse conmigo y con otras personas.