MÉRIDA PRESUME DE TRASHUMANCIA EN SU CAPITALIDAD IBEROAMERICANA DE LA GASTRONOMÍA

Jero Morales
La ancestral tradición de la trashumancia, el pastoreo en busca de las mejores dehesas en verano o en invierno, se reivindicó en Mérida por sus beneficios ecológicos y económicos con el «paseo» de cerca de 400 ovejas merinas por entre los monumentos romanos, dentro de los actos de la Capitalidad Iberoamericana de la Cultura Gastronómica de la ciudad.