Diario de León
Álvaro Caballero
León

Creado:

Actualizado:

En un nuevo rapto de genialidad táctica, Juan Vicente Herrera alejó esta semana la trama eólica de la Junta con sólo renombrar el delito para que parezca un problema ajeno. «Corrupción de personas», bautizó el presidente autonómico al reparto de 80 millones de euros en comisiones ilícitas generadas por las licencias que concedía su administración. Nada sistémico, que era lo que quería exorcizar el dirigente castellano, pese a que la ingeniería investigada por la Fiscalía Anticorrupción reúna a altos cargos, empresarios y grandes corporaciones dentro de una ventanilla única que ya había sido denunciada por titulares de empresas que no aceptaron la mordida. Eran todos personas, en concreto 21 citadas por ahora, pero a las que se sumarán más satélites a medida que avanzan las testificales, lo que convierte la apostilla del mandatario del PP en una burda redundancia para distraer. Las administraciones no se corrompen solas, aunque eso no las libra de que sean corruptas.

La maniobra de Herrera cuadra con el manual de estilo del PP. Empeñado en cambiarse de acera cada vez que se cruza con un imputado, el partido se encuentra ahora con la corrupción en su último santuario, donde se acogían a sagrado sus dirigentes cada vez que querían limpiar las siglas, mientras en la trastienda se acuñaba el término de Sicilia y León. Pero la justicia ya estaba aquí a las puertas con el caso Perla Negra, en el que se investiga el pago de 60 millones por un edificio valorado en 24 y la adquisición del suelo del parque empresarial de Portillo a 20 euros el metro cuadrado cuando los intermediarios lo habían adquirido a 5 euros. Las tramas ya funcionaron con anterioridad. Ahí queda la que se urdió para las licencias de los parques solares que beneficiaron a altos cargos de la delegación territorial de León y apegados, pero que se cerró también como si nada porque sólo se trataba de personas. Coincide que todas ellas afectan a la Consejería dirigida entonces por Tomás Villanueva —aquí, visualizar la imagen de un hombre que habla con el diafragma, mientras atusa al gato que tiene en las rodillas—. No era una persona cualquiera en la administración. No lo es tampoco Alfonso Fernández Mañueco, nuevo líder popular y candidato a heredar la presidencia de la Junta, que aparece citado de soslayo por Ignacio González en las conversaciones de la operación Lezo. Tanto mirar los árboles y al final es un bosque.

tracking