Diario de León
Publicado por
JAVIER TOMÉ
León

Creado:

Actualizado:

Dijo el filósofo que solo hay tres temas eternos: el amor, la muerte y el fútbol, ese folletín en pantalón corto que es la cosa más importante entre las cosas sin importancia. Lo pudimos ?comprobar el domingo pasado, cuando el anhelado ascenso de la Cultu a Segunda fue capaz de sintonizar a miles de personas en un mismo estado de ánimo, ese orgullo de pertenencia que discrimina entre amigos y enemigos. El blanco siempre ha sido mi color futbolístico, desde aquella gloriosa época de la década de los 70 que figura en la mitología culturalista con los máximos honores. Con mi tío Kike, que firmaba sus crónicas deportivas como Modestito, y el abogado don Timoteo Morán nos íbamos al viejo Amilivia cada domingo que tocaba un partido disputado por aquel equipo capaz de protagonizar una serie de encuentros míticos, merecedores de ocupar un lugar de privilegio en la memoria culturalista. Fútbol de la más alta academia gracias a un once bien plantado y cimentado en defensa por auténticos caciques del área.

Lo más lujoso de la formación estaba en su imperial sala de máquinas: Larrauri, un larguirucho fino en todas las suertes; o nuestro Paco Villafañe, prodigioso tanto de clase como de talento. Más adelante, Manolo Ovalle diableando por su banda y, rematando el dibujo, el gran Marianín y su eterno romance con el gol. El fútbol acumula sentimientos y emociones, así que el definitivo gol de Gallar remató un partido jugado a la heroica de la mejor de las formas posibles: con una maniobra digna de ser incluida en la categoría de las Bellas Artes. Entonces el graderío se volvió loco, mientras el corazón nos galopaba a mil por hora. León entero aprobó un examen deportivo y social en toda regla, aunque el mérito corresponde a unos jugadores decididos a utilizar la pelota con imaginación y criterio. Y a Felipe Llamazares y Rubén de la Barrera, ambos con cerebros exquisitamente organizados para moldear un proyecto triunfador. Tomemos la palabra a Alex Ferguson, el eterno entrenador del Manchester, para explicar lo que vivimos los aficionados: “El fútbol… ¡joder!”. Pues eso.

tracking