cartas al director
c Isidro García Getino escribe con el título ‘¡Hijos no! Es políticamente incorrecto’: «En España el pensamiento único hace que los políticos vean el tener hijos como un capricho. El Estado así lo considera y te viene a decir: ‘Tus caprichos te los pagas tú’. Por otro lado, están como muy inclinados a promocionar el capricho ‘vientres de alquiler’ (eso mueve dinero), y de paso se fomenta así otra forma de esclavitud, otra forma de robo, otra fórmula más de sufrimientos y otra aberración humana por la que todo empieza mal en la vida de una personita causándole la mayor privación inicial que se puede inferir a cualquier ser recién nacido.
La maternidad natural, normal en la familia, está despreciada y hasta penalizada de varias formas; el aborto, por el contrario está promocionado y subvencionado. ¿Mundo al revés? ¿Humanidad deshumanizada? ¿Políticos y gobierno descerebrados? ¿País irracional? ¿Sociedad di-sociada? En todo caso esquizofrenia institucional. ¡Cuánto peligro implica vivir en un país con estos criterios! La familia-familia está mal vista por los poderes públicos seguidores de la ideología de género epiceno y ambiguo, de pensamiento único o cerebro atrofiado. La familia es vista como una especie de lacra a la que, como al enemigo, ¡ni agua!.
El gran error político y de parte de la sociedad se debe a la gran ignorancia que caracteriza a los partidos políticos en su conjunto que, ni tienen el menor interés por la familia y el nacimiento de nuevos ciudadanos —que son el mayor bien nacional— ni aportan ideas para solucionar la urgente necesidad poblacional, ni en sus programas consta nada que indique algún interés por el bien nacional, ¡están a su bola! Buena muestra la tenemos en las cosas que se babean en el Parlamento, las propuestas, enmiendas, sandeces y tonterías que forman gran parte del espectáculo nacional situado —como circo romano— en ‘sede parlamentaria’.
Más ignorancia, culpabilidad y desinterés muestra el gobierno a quien compete tomar medidas y a quien ya se le ha planteado la situación como urgente. Sigue considerando capricho el tener hijos en el seno de la familia donde se dan los mayores beneficios sociales y nacionales:
España está siendo social y políticamente suicida como país por con su problema poblacional. Tener hijos en las mejores condiciones familiares no es un capricho de mujer, de pareja o de familia; es el mayor favor y beneficio que se puede hacer a nuestra sociedad.
¿Hasta dónde el gobierno y su partido están influenciados, condicionados, vendidos y amordazados por las ideologías ultra-feminista y de género; o es el gobierno y su partido el epítome de esas ideologías? La sociedad española necesita respuestas urgentes y consistentes».