Más incentivos para uno de los pilares fundamentales de la economía española
La estructura económica de España otorga un papel fundamental a los autónomos. Las singularidades del desarrollo que se vio lastrado hasta época muy reciente por las coyunturas políticas han bloqueado el establecimiento de un entramado industrial equiparable a otros países del entorno y han facilitado un papel primordial a los emprendedores que a través del autoempleo abarcan sectores que son una parte fundamental del sistema. Y quizá la mejor prueba de esa relevancia de los autónomos se plasmó ayer en el Congreso de los Diputados, donde fue apoyada por unanimidad la nueva ley específica del sector, en la que se amplían los beneficios fiscales y económicos para facilitar las cosas a los que ya viven con esta fórmula empresarial y a los que intenten sumarse a ellos en los próximos tiempos.
Las medidas de esta ley incluyen aspectos muy demandados por los autónomos y suponen mejoras y ampliaciones muy concretas para buscar que esa nueva legislación tenga eficacia en cuanto concluya su tramitación legislativa. La llamada tarifa plana de los 50 euros tendrá una duración de un año y se facilitará a las mujeres que reemprendan la actividad tras el período de maternidad. Se reducen a la mitad los recargos por retrasos en los pagos a la Seguridad Social y se facilitan las desgravaciones por los gastos de manutención. Son 18 medidas en total que deben servir para impulsar al autoempleo en los próximos años.