EDITORIAL | Oportunidad para la marca León que necesita aunar esfuerzos
León será la capital gastronómica de España desde el próximo 1 de enero. Un objetivo largamente perseguido se ha hecho realidad gracias al reconocimiento de tres elementos que han sido fundamentales para superar a Cuenca en la votación final: la calidad del producto agroalimentario local, la ubicación geográfica —ya que ninguna ciudad del noroeste había obtenido esta distinción hasta el momento— y la singularidad del tapeo leonés como ejemplo de gastronomía que conjuga la tradición y la innovación.
El liderato del Ayuntamiento de León ha sido fundamental para configurar una candidatura que incluye un programa con 155 actividades para los 365 días de 2018. Los cálculos iniciales cifran en 12,5 millones de euros el movimiento económico que repercutirá sobre la ciudad y sobre la provincia como consecuencia de esta capitalidad. Faltan casi dos meses y medio, y a todo ese trabajo realizado hasta el momento y que ha sido muy notable, existe la posibilidad de que se le añadan más sinergias aunando voluntades de todos para aprovechar esta plataforma de la mejor manera posible.
Al reto le puso ayer un listón el propio alcalde Antonio Silván. «León no aspira a ser una capital española de las gastronomía más, sino que quiere ser la mejor». Y la materia prima, en forma de productos y de buena cocina, está garantizada aunque existen elementos más débiles que ya se pusieron en evidencia durante el proceso de confección de la candidatura, como es la debilidad asociativa que sufre el sector hostelero, que es y debe ser un puntal fundamental durante los doce meses de 2018 para hacer realidad los objetivos e incluso ampliarlos con mayor ambición.
La marca León ha ganado enteros en un momento clave marcado por la recuperación económica que está revitalizando el turismo interior. Pero esa marca debe avanzar en la transversalidad conjugando sus elementos más clásicos con las nuevas demandas entre las que resulta fundamental la buena mesa. Desde hace tiempo hay numerosos profesionales que con todo tipo de negocios de hostelería trabajan en firme para mejorar la gastronomía leonesa pero sin duda queda mucho por hacer y inmejorables oportunidades para que estén más presentes unos productos leoneses que también están progresando sin descanso en esa cocina que ahora tendrá un escaparate de lujo a nivel nacional e internacional.
La capitalidad leonesa será la primera que cuente con una sede fija. La Casa de las Carnicerías —en pleno corazón del Barrio Húmedo— se convertirá en el centro de operaciones que dirigirá esos eventos que deben servir para impulsar a León como globalidad, aunque pare ello será imprescindible que León, en su totalidad, crea y apoye el ‘Manjar de reyes’.