EDITORIAL | Tranquilizadora operación policial contra la banda que alarmó a León
Agentes del Grupo de Delincuencia Organizada de la Guardia Civil de Madrid acaban de desmantelar un grupo criminal de ciudadanos albaneses de 30 y 31 años de edad y especializados en la comisión de robos con fuerza en viviendas habitadas. La investigación se inició el pasado verano, tras conocerse la existencia de varios robos en horario nocturno y mientras los propietarios de la vivienda estaban durmiendo. Cuatro de esos robos se cometieron en el entorno urbano de León justamente en un momento de creciente alarma social por la reiteración en la comisión de este tipo de delitos en viviendas unifamiliares sobre todo en Carbajal de la Legua, Villaobispo y Eras de Renueva.
De ese grupo organizado que actuaba en León ya había avanzado este periódico algunos detalles realmente sorprendentes sobre su modus operandi: planeaban sus actuaciones desde Madrid, donde tenían fijada su residencia, realizaban un estudio pormenorizado de la zona y las medidas de seguridad y sustraían un vehículo con el que cometer el robo e incluso embestir a las fuerzas y cuerpos de seguridad si era necesario hacerlo en su huida. Se trata de ladrones muy experimentados que utilizaban medios como lanzas térmicas para abrir cajas fuertes, inhibidores de alarmas, armas de fuego y vestimenta y prácticas paramilitares.
La situación de presión sufrida el pasado verano en las zonas residenciales del norte de la capital llegó a ser realmente insoportable para los vecinos, impotentes y atemorizados al sentirse vigilados y permanentemente amenazados. El desmantelamiento de esta peligrosísima banda de ladrones no significa que se haya puesto fin al problema, pero al menos resulta tranquilizador para quienes se vieron en esa situación y en general para una sociedad muy alarmada por la sucesión de robos y asaltos a viviendas.