León

Creado:

Actualizado:

No podemos elegir nuestros errores. Y como dijo Virgilio: «De vez en cuando hasta Homero se despista». Si se equivocaba el gran bardo ¿no se va a equivocar Mariano Rajoy que no sabe tocar la lira? Disculpémosle el suyo en The Guardian, al afirmar que Reino Unido es la Cuna del Parlamentarismo, honor que ostenta León. Fue un tierra trágame, vale, pero sin querer. Allí donde está Alfonso IX, de nuestros asuntos terrenales ya solo le interesa cómo va la Cultu. Silván ha remitido a don Mariano una carta aclaratoria y afectuosa. Visitará nuestra ciudad en enero y nos expresará sus disculpas. «Ojo, allí transcurre La Venganza de don Mendo», le habrán advertido. Nada tiene que temer. Hubiéramos preferido que se acordara de lo nuestro, pero tampoco lo convirtamos en una ciclogénesis explosiva. ‘Of course’, si en su artículo afirma que Elton John es de aquí ya nos habían declarado la guerra. Lo que importa es la intención, y fue buena. Pongamos que se nos anuncia que Vargas Llosa pronunciará el pregón de la Feria del Libro y escribo: «Bah, la única buena que tiene es Cien años de soledad». Mis palabras además de erróneas denotarían soberbio desdén. Pero si digo: «¡Acudamos todos a escuchar al celebérrimo autor de Fortunata y Jacinta!», pifia sería igualmente pero se me puede arreglar con vacaciones pagadas y un manual de literatura contemporánea. La intención jerarquiza nuestras equivocaciones. «Es que el 155 deuxome escaradadillo», se lamentará. Nos hacemos cargo. Inexactitud garrafal fue, pero tampoco hay exagerar. ¿Quién no tuvo una novia llamada Rodolfa y la llamó Roberta? El que esté libre de tierra trágame que levante un pie, o lo dos a la vez. Ay.

En cambio, Puigdemont sigue en sus trece. Ha hecho suyo aquello del conde Lozano, el de los ocho apellidos castellanos: «sostenella y no enmedalla». Cuánto empecinamiento en el desbarre.

No podemos elegir nuestros yerros, sí la manera de enmendarlos. Rajoy estudió de chaval en León, ¿no va a querernos? A todos, alguna vez, al sumar dos y dos nos sale cinco. A mí, hay días que incluso siete u ocho. Tierra tráganos, pero no nos mastiques tan fuerte. Además, esa luz que avanza es la Navidad, nuestra Historia Universal del Perdón.

Cargando contenidos...