cartas al director
Reforma constitucional, cuánta y cómo
L a bicefalia socialista de Valladolid cojea un tanto si nos dejamos llevar por las planillas de la prensa amiga pucelana. Mientras Puente, el moderado tirotea al catalán, Tudanca prefiere esparcirse con el viejo presidente. Pero sorprende sobre todo, el celo por la memoria histórica en aniversario constitucional. Con ansias de reforma sí o no y cuánta. Para pensar.
La memoria se obnubila, año tras año, con la visita al mausoleo agnóstico leonés. A falta de merecida placa se imagina rótulo apropiado: «Con cariño, abuelo», millonada invertida y deriva adjunta de presupuestos inaceptables para los cálculos del líder pucelano. Pura contradicción entre loores legislativos errados y faltas de apoyo a los números, en su mandato repetido. Derribaron la ley de Castillo que era buena y palos al aire con la educación a base de remienditos: deberes sí, deberes no, y cuántos.
Memoria histórica, derribo de placas bien designadas otrora y piquetas inveteradas a destiempo. Leyes y estatuto catalán cojean, pero la memoria y la alianza, que venga Erdogan y lo vea. Mientras uno de nuestros protagonistas dice ¡arre! Puigdemont, otro que se emboba con presiones diarias al veterano don Vicente, paseándose por el Parlamento castellano.
Para paseos ya tenemos los de ambos Fomentos, actual y antecesor incapaces con las hogueras y con el regadío. Dos frentes impotentes. Todo el erario para agnósticos represaliados. Y los dependientes que esperen.
No digamos las minas. La vuelta de Sánchez todo un jolgorio para Tudanca, medio ‘ebrio’. Nos sorprende con la gente intelectual que dice haber en su partido en León, con el imaginario casi meditado y advertido. Claro está, pues. «En el PSOE todos somos necesarios, pero nadie imprescindible».
Un hombre que no ha hecho casi nada loable en casi cuatro años al frente del partido. Su pobre e ignara labor nos descubre las grandezas de este ruiseñor en soledad bien ganada. Todo son trifulcas en el PSOEcastellano desde la Secretaría socialista. Desafueros internos primarios de fieles y adversarios ahora en el Senado también amenazado por el revenido Sánchez sin crédito o título completo.
Se les hace cuesta arriba tanta oposición, añorando tropelías y engaños ‘zapateros’, loada herencia sufrida casi otras dos etapas, con nostalgia a porrillo de alcanzar La Moncloa. Estos casi desertores de toda otra tarea, no convincente. No les entra y por ello nunca han aceptado la política seria de una alternativa democrática fiel y leal que sólo dan las urnas. Perdieron la guerra que no han olvidado y quieren ahora ganar guerra y Moncloa.
No despegan, por eso claman noche y día a Iglesias que les ampare y socorra y otras merindades. Es su única labor de oposición en la legislatura, sólo traspiés negativos. Regresó «no es no» pues nunca han sabido otra cosa desde la oposición, ni en León, ni en Valladolid ni en Madrid. No miremos más abajo que se obnubila la vista con tanta corrupción con la que pretenden día a día ocultar la propia, con permiso de la jueza intrusa de poca convicción ni transparencia Podían abrir los ojos y ver lo que acontece de lealtad en su diferente entorno por parte de los gobernantes adversarios a quienes vienen catalogando día tras día de enemigos. Nunca se había hablado tanto de estos extremos radicales en una tarea de oposición insolidaria con gran mandatario coronado por las urnas. Creídos y soberbios siguen embaucando a un pueblo que no se deja porque siempre fue más inteligente, «somos la izquierda» ¿Toda? No aprenden ni desde el interior de esta sufrida España por mor de ellos ni de los países vecinos que alaban los esfuerzos del presidente Rajoy, alarguemos sólo nuestra mirada a los recientes incendios en Portugal y en Andalucía con sus respectivas firmas de actuación, reconocidas por presidentes de ambos países.
Hay que girar una vueltecita por ahí fuera para ver cómo actúa la gente de nuestra Europa y cómo obramos nosotros con nuestra crítica y odio frecuente y eso en una fecha gloriosa de 40 años democráticos loados. Algunos ni aprendidos ni aprenden sin miras con antecesores ilustres de la propia casa. Gracias siempre a ellos, Un recuerdo pobre repetido, sin embargo, para el opositor Diez sin memoria de sus despistes gubernativos a pie de ilustre alcalde. Fernández. Sí a Ordoño, y plaza del Grano un poco tarde. Saludos.
Ángel Carvajal Carrera. león