cartas al director
Por las que no tienen voz…
H uelga…. Manifestación….Igualdad, respeto, brecha salarial, puestos de responsabilidad… nos queremos vivas… resuena aún en nuestra memoria, se refleja en todos los medios. Gran éxito de participación, gran éxito… y hoy?
Hoy pienso sobre todo en otras mujeres, españolas, árabes, gitanas, sudamericanas que viven aquí, a nuestro lado, mujeres víctimas de violencia, mujeres con escasos recursos… mujeres, en esencia, como todas las demás, con la misma sensibilidad, con la misma inteligencia, con el mismo coraje, con la misma valía pero que no entienden de brecha salarial porque nunca han podido acceder a un empleo digno, nunca han tenido oportunidad de demostrar su capacidad de trabajo porque nunca nadie confió en ellas para llevar a cabo una tarea remunerada.
Mujeres que no entienden de igualdad porque desde niñas, alguien se encargó de ensalzar al hermano varón, al chico, al hombre, implantando en su alma y en su corazón la certeza de que las niñas son para otra cosa, «sirven» para otra cosa… y al llegar a la adolescencia y la madurez comprueban cada día que su mundo es de los hombres, que ellas callan y obedecen porque no saben, porque no entienden…
Mujeres a las que les gustaría ser libres, pero están atadas por el peso de una cultura, de una raza, de unos prejuicios imposibles de romper… que tienen hijos y los tienen ellas y los crían ellas y nadie sabe lo que sufren en soledad.
Mujeres que también se quieren vivas, se quieren respetadas, se quieren amadas y lo que se encuentran es violencia y silencio y desamor… y, a veces, la muerte, algunas veces una muerte en vida que es la que más duele, la que más trastorna, la que más se calla.
Mujeres que están ahí, por debajo de las reivindicaciones, por debajo del ruido, del éxito, de la conciliación, por debajo de los hombres y por debajo de las mujeres, por debajo de todo, desde siempre pero no para siempre…. Hombres y mujeres, trabajemos por la igualdad, desde la igualdad, eduquemos a nuestros niños desde pequeños… sin formación, sin educación, sin cultura no avanzaremos.
Esforcémonos cada uno en nuestra parcela, desde nuestro trozo de mundo…. No vale callar, no vale mirar para otro lado, a veces ser valiente es dar voz a quien no la tiene, sea hombre o mujer.
Que hoy sea el primer día de un mundo diferente.
JUANI PÉREZ. Secretaria
del Banco de alimentos de León