EDITORIAL | Respaldo parlamentario contra el grave problema de la León-Benavente
El grave deterioro que presenta la autovía León-Benavente supone un problema de seguridad para sus usuarios. Las quejas por el estado del pavimento en el carril derecho, especialmente en dirección norte, siguen sin ser atendidas por el Ministerio de Fomento. Resulta inexplicable que un proyecto inversor para paliar el mal estado del firme y de la capa de rodadura permanezca olvidado en los cajones, porque la situación va más allá de un problema de molestias a los conductores.
Las protestas dieron ayer un salto cualitativo al alcanzar el espacio parlamentario. Las Cortes aprobaron una resolución para exigir al Estado que solvente este problema que presenta una parte fundamental de la red de carreteras, la A-66, que vertebra la zona oeste de la Península. La propuesta fue planteada desde la UPL y el Partido Popular defendió una ampliación porque además de los problemas que sufre esta autovía de la Vía de la Plata dentro de la provincia de León existe otro punto negro en el sur de Salamanca, en el tramo de Guijuelo a Sorihuela.
Todos los partidos se sumaron a esta demanda que será remitida al Gobierno central y a la que se añade la queja por la falta de desarrollo para la construcción de la León-Valladolid, otro vial muy necesario para pelear por el futuro de unos territorios a los que la despoblación amenaza de forma dramática ante la falta de infraestructuras y alternativas.