EDITORIAL | El daño del pésimo año agrario frena el crecimiento
El balance del Observatorio Agroalimentario de Castilla y León incluye para la provincia en 2017 un dato que resulta muy positivo pero que se ve directamente eclipsado por los efectos de la pertinaz sequía que tanto daño generó. El año pasado se incrementaron las empresas leonesas que se sumaron a la exportación. En uno de los sectores fundamentales y con mayor proyección de la economía leonesa parece imprescindible que se opte por mirar más allá de las fronteras para hacerse un hueco en unos mercados que cada día están más globalizados. Cuatro sociedades más vendieron fuera y se llegó a la cifra de 273 exportadores, todo ello con un panorama de recuperación de los mercados internos que ya soportan mayor volumen de producto y que no fuerzan tanto a mirar hacia el extranjero.
Pero el pésimo año agrario, en el que se sucedieron los episodios negativos —especialmente con una prolongada sequía— generaron una merma en el producto exportado del 12%. León vendió a lo largo del año pasado productos agroalimentarios por un importe total que supera los 163 millones de euros. El dato contrasta con el registrado en el conjunto de la Comunidad, en la que sí se consiguió un aumento del 7,57%, porque las cosechas se mantuvieron de un modo más estable frente a la caída que sufrió la provincia. Los cultivos forrajeros, los cereales y las hortalizas se llevaron la peor parte de un año agrícola que pasará a la historia como uno de los más paupérrimos que se han registrado en las últimas décadas. Pero la industria sigue mejorando