EDITORIAL | Gabinete de peso y con afán de gobernar
Pedro Sánchez ha llegado a La Moncloa con el afán de consolidarse al frente del Gobierno. Si cabía alguna duda parece que la elección de su equipo de trabajo evidencia que está dispuesto a gobernar. A tomar decisiones y a aprovechar el tiempo que resta hasta que tenga que convocar elecciones. Salvo alguna sorpresa parece que el gabinete está ideado con personas de solvencia, de perfil alto e incluso varias con experiencia de gestión. Sánchez sabe que vive una carrera contrarreloj para devolver al PSOE su tradicional puesto relevante en la política española. Y sólo podrá lograrlo si se distancia de quienes le apoyaron en la moción y si consigue que esa tradición reformista de la socialdemocracia europea se palpe de nuevo. El reto no es fácil. Hay problemas graves como el desafío catalán o las pensiones que no deberían dilatarse. Pero su debilidad en el Congreso le exigirá mucha destreza política.