EDITORIAL | La Robla: un consultorio lleno de problemas
Deficiencias en la ventilación y la iluminación —cuatro de las nueve consultas no tienen luz natural—, espacios de uso compartido —sala de extracciones, enfermería y urgencias cuando lo requiere la situación, lo que obliga a su abandono cuando se producen— y dimensiones que en general no cumplen la normativa. El problema del consultorio de La Robla no es nuevo, pero no por ello deja de ser muy importante. Las deficiencias son bien conocidas por los inspectores y obligarán al cierre si sus requerimientos no son atendidos. Y, mientras tanto, el Ayuntamiento plantea una reforma de mínimos como solución. La salud y la dignidad de las personas, tanto de los pacientes como de los trabajadores, deberían ser tenidas en mayor consideración.