EDITORIAL | Gersul, entre el desastre histórico y la normalización de su gestión
Gersul, el consorcio que gestiona el transporte y tratamiento de los residuos sólidos urbanos de la provincia, dispondrá de tres meses para efectuar el pago de los más de 23 millones de euros que adeuda a la UTE Legio VII, que desarrolla su labor en el CTR. El cumplimiento de ese plazo lo marcará la firma del acuerdo extrajudicial alcanzado por las partes en torno a los impagos de diecisiete cuotas mensuales correspondientes a parte de 2009 y todo 2010 y los intereses de demora generados desde entonces, conceptos por los que la concesionaria llegó a reclamar 59,6 millones de euros.
El consorcio, que para cumplir ese compromiso deberá recurrir a créditos bancarios —aña-
diendo a ese importante problema el del pago de los interese—, ha sido una fuente de generación de problemas desde su origen, empezando por el rechazo social en torno a la planta de tratamiento de la basura y siguiendo por la gestión, que sobre llevada de la mano por la Diputación y el Ayuntamiento de León, aunque implica a todos los municipios de la provincia, ya sea directamente o a través de mancomunidades. El ejemplo revelador y paradigmático de ese desastre en la gestión es el impago de 13 millones de euros en tasas prescritas, y que por tanto ya no podrán cobrarse, al no ser reclamadas en tiempo y forma por vía ejecutiva.
Sin cuentas ni presupuestos en los dos últimos ejercicios, parece evidente que es imprescindible un gran acuerdo político que normalice el funcionamiento del consorcio incorporando a un secretario y un tesorero, aprobando una ordenanza, regularizando la situación del personal laboral temporal y sometiéndose a la auditoría del Consejo de Cuentas. Vamos, nada que no parezca mínimamente razonable.