EDITORIAL | El diésel y la clase trabajadora
La política medioambiental del Gobierno parece carecer de un análisis exhaustivo de la situación económica actual y de cómo las drásticas medidas anunciadas pueden suponer un lastre para el crecimiento en un escenario más bien frágil, según apuntan todas las previsiones, también las europeas. La guerra sin cuartel al diésel dejará tras de sí víctimas que no han tenido tiempo ni oportunidad de adaptarse al cambio. Y estas víctimas serán en su mayoría autónomos y pymes, sostén de economías como la de esta provincia, que verán incrementados sus gastos sin que desde el Ejecutivo se hayan perfilado ayudas para acometer el cambio, como si se ha hecho en países como Alemania, Francia o Reino Unido. El impacto de esta medida irá directo a las clases trabajadores, esas a las que Pedro Sánchez prometió proteger porque sólo iba a subir los impuestos ‘a los ricos y a las empresas’. Pues va a ser que no.