EDITORIAL | Condena unánime para un crimen en Astorga que alerta del reto pendiente
Acabar con la violencia de género es un reto inaplazable para la sociedad. El asesinato ocurrido en la madrugada de ayer en Astorga ha recibido la condena unánime desde todos los ámbitos pero sin duda pone en evidencia que aún queda mucho por hacer, porque periódicamente —en los últimos años en La Virgen del Camino o en Cubillos del Sil— surgen casos de esa violencia llevada hasta el máximo extremo del crimen. Se pone en evidencia que algo falla en los valores ciudadanos y en la propia estructura social cuando alguien se cree en el derecho de decidir que se puede acabar con la vida de una persona de su misma familia, y cuando entre todos no somos capaces de facilitar una respuesta y una protección adecuada a quienes sufren esa injustificable violencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció ayer a raíz de este crimen ocurrido en Astorga que el martes se pondrá en marcha del Pacto de Estado contra la violencia machista. «Debemos articular respuestas —judiciales, policiales, sociales, educativas— contundentes y eficaces para acabar con estos crímenes», asegura Sánchez, quien cifra en 947 las mujeres asesinadas en España desde que existen registros.
El nuevo ejecutivo tiene la oportunidad de intentar poner en marcha iniciativas que alcancen una mayor eficacia porque la propia sociedad reclama que se busquen medidas que de verdad sirvan para combatir esta lacra.