EDITORIAL | Actualizar el control del ruido, una obligación del Ayuntamiento de León
El Ayuntamiento de León estudia la posibilidad de modificar el mapa de la Zona Acústica Saturada (ZAS) este otoño. Ha encargado la realización de mediciones para poner al día los datos con respecto a los que hace once años animaron las fórmulas para intentar proteger a los vecinos de los excesos de decibelios. Pero el tiempo transcurrido ha alterado las cosas y el mapa de la ciudad en materia de ruidos se ha visto alterado porque los cambios en los establecimientos de ocio o en los viales que más tráfico soportan han sido importantes.
La obligación de actualizar esa batalla contra el ruido es ineludible. El bienestar ciudadano incluye unos mínimos de silencio que faciliten una vida con normalidad. Pero también es cierto que el ocio es un derecho de los ciudadanos y que para una ciudad como León la actividad hostelera de su casco antiguo resulta tan fundamental que hoy se ha convertido en uno los puntales de su oferta turística y de manera inducida de su capacidad para generar empleo.
El Ayuntamiento debe equilibrar ambas circunstancias y por lo tanto actuar con diligencia. Y para ello será clave el periodo de alegaciones que se prepara. Escuchar a los afectados en todos los sentidos seguro que permitirá una solución más útil y justa.