EDITORIAL | Experiencias innovadoras en el campo leonés
No son habituales las iniciativas innovadoras relacionadas con los cultivos y el campo y por eso tiene aún más valor el emprendimiento de una decena de agricultores de las vegas del Tuerto, el Órbigo y el Duerna, que han arriesgado 30 hectáreas de sus tierras para plantar cebollas, un cultivo que podría dar que hablar y que pone en evidencia que León no es sólo tierra de cereales. El aprovechamiento de los recursos es esencial para crecer y el sector primario leonés tiene ante sí nuevas oportunidades para no estancarse y afianzar su relevancia en la economía provincial. La riqueza de las vegas, de su tierra y de su agua, otorga a León condiciones aptas para convertirse en la despensa del norte, con una climatología que le favorece respecto a otras regiones cuando en las zonas que tradicionalmente son la huerta de la península se les vienen mal dadas. Para ello, es necesario aventurarse en este tipo de experiencias que demuestran que la economía rural leonesa puede diversificarse y que sus productos tienen demanda en mercados muy diversos. Los buenos resultados que ha dado el cultivo de cebollas en estas vegas deberían atraer a otras iniciativas relacionadas con la horticultura y aprovecharse de las ventajas que ofrecen las buenas condiciones del campo leonés, como que las fincas están libres de las enfermedades endémicas de este tipo de productos. Pero para extender estas oportunidades es aconsejable abordar un cambio de mentalidad y que el agricultor asuma que debe buscar nuevas vías que den un valor añadido a sus tierras.