Vacío ferroviario en el oeste español
La reciente crisis generada por la situación del ferrocarril en Extremadura ha devuelto a la actualidad la siempre polémica decisión de cerrar la línea que cruzaba el oeste de España desde Astorga hasta esa comunidad autónoma. Han pasado ya más de 30 años desde que en 1985 se le retirase el servicio de pasajeros y más de 20 desde que en 1996 se utilizase por última vez para transportar mercancías. Y a pesar de que las quejas nunca han cesado del todo lo cierto es que la vía se ha ido desmantelando en una zona de España que está precisamente muy necesitada de infraestructuras para combatir, entre otras cosas, la falta de competitividad y la ausencia de fórmulas para generar riqueza y empleo. La Vía de la Plata, en toda su extensión de norte a sur, acumula —con la excepción de su inicio y su final— territorios que tienen serios problemas de sostenibilidad y probablemente con la existencia de infraestructuras como esta línea férrea las cosas podrían haber sido muy distintas.