Crecen las dudas sobre el interés por resucitar con fuerza la Ciuden
La jornada del 9 de enero estaba marcada en rojo en las agendas del Bierzo porque había reunión del Patronato de la Fundación Ciudad de la Energía. Tras las dudas suscitadas en diciembre al anunciarse la renuncia a los proyectos de investigación relacionados con las emisiones de gases, quedaba pendiente que se concretase cuál va a ser la actividad real que tendrá la Ciuden en un futuro. Y el primer varapalo llegó por la mañana, cuando se confirmó que ni siquiera podía reunirse el Patronato al no alcanzarse el mínimo de asistentes requerido. Pasaron las horas y finalmente se consiguió superarse esa barrera pero el resultado fue muy desalentador, porque se informó que se había producido una «reunión de trámite» en la que ni siquiera había estado presente su nuevo director, el botánico Arsenio Terrón.
Precisamente este profesor de la Universidad de León aseguró que considera como «difícil» el recuperar el proyecto de Bosque Carbonífero, la pieza más emblemática de otro de los puntales de la Ciuden, el Museo de la Energía. Suponía la construcción de una cúpula de siete millones de euros en la que se recrearía el pasado del Bierzo de hace 300 millones de años, todo un emblema para poder ‘vender’ los atractivos de ese museo centrado en la energía para conseguir captar visitantes.
Con todos esos pasos iniciales parecen razonables las dudas sobre hasta qué punto existe un verdadero interés en resucitar la Ciuden y en dotarla de un verdadero atractivo y de fuerza real como motor para el Bierzo.