Un paso más en la alta velocidad
Más de tres años han pasado desde que el tren de alta velocidad llegara a la capital leonesa, revolucionando las comunicaciones entre Madrid y León y el tráfico de viajeros y turistas en ambas direcciones. El objetivo sigue siendo lograr que la línea ferroviaria llegue por fin a la alta velocidad para la que está diseñada, los 350 kilómetros por hora. Los distintos avances han ido arañando minutos al trayecto entre las dos capitales, y ahora Adif inicia las pruebas definitivas del sistema ERTMS, la garantía de seguridad que permitirá restar otros diez minutos al trayecto.
Los plazos de todo lo que tiene que ver con los proyectos ferroviarios de la provincia han de ser tomados siempre con cautela, la experiencia evidencia que la alta velocidad avanza con menos celeridad de la que cabría suponer. Pero parece que, ahora sí, queda menos para que se cumpla, por fin, el sueño del AVE a toda máquina.