Estabilidad y globalización, sin alternativas
La receta clave para que la economía funcione es sobradamente conocida. Se precisa estabilidad. Y el futuro también tiene un camino inevitable al que no cabe resistirse, porque sólo se generará daño. Las cosas serán cada vez más globales. Empezando por Europa, donde no puede perderse de vista que una parte fundamental del cuerpo legislativo que se aplica en todos los países tiene su origen en las directivas aprobadas en la Unión. La presencia en León del presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, facilitó una perspectiva sobre cómo es y cómo debe ser la patronal en el siglo XXI. Acudió a la jornada organizada por Diario de León, con el patrocinio de Unicaja Banco y la Fele. Su análisis no defraudó porque fue todo lo contrario a lo que estos días nos condena la campaña electoral. Tópicos, promesas vacías y pronunciamientos medidos hasta el extremo. Para avanzar se precisa afrontar con realismo unos retos que no saben de demagogias.